Para introducirnos más y mejor en la profesión periodística, en concreto a lo que nuestro tema se refiere, ser corresponsal de guerra, hemos tenido el placer de contactar con el periodista Javier Valenzuela facilitándonos sus publicaciones e investigando por nuestra cuenta su trabajo mediante artículos, entrevistas y reportajes.
Javier Valenzuela nació en Granada en 1954, es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Valencia, pero ejerce como periodista y escritor. Trabajó durante 30 años en el diario El País ejerciendo como director adjunto en Madrid y corresponsal en Beirut, Rabat, París y Washington. Además, Javier Valenzuela fundó y dirigió en 2013 la revista mensual tintaLibre del diario digital infoLibre, ( http://www.infolibre.es/index.php/ mod.pags/mem.tintaLibre ) ha sido tertuliano en Los Desayunos de Televisión Española y en Hoy, con Iñaki Gabilondo en CNN+. Es autor del blog Crónica Negra ( http:// cronicanegra.infolibre.es/ ) y tiene 8 libros publicados.
Nosotras nos centraremos en su etapa como corresponsal. Javier Valenzuela comenzó sus viajes al extranjero en 1986 cuando se instaló en Beirut como corresponsal
permanente del El País. He aquí un artículo publicado el 12 de julio de 1987 en el diario El País durante su estancia en Beirut: http://www.javiervalenzuela.es/articulo.php?id=892 Leyendo el artículo podemos empezar a imaginarnos lo que sería vivir y trabajar viendo de primera mano la situación de aquellos niños que sin merecerlo eran víctimas de una cruel realidad social. ¿Cómo era la vida en Beirut? ¿Cómo lo vive un periodista?
Encontramos la respuesta: https://www.youtube.com/watch? v=ILZF3Due5uM&list=UUz7WcqVHD8j_SIZ5sRFjwDg
Javier también ha cubierto acontecimientos informativos, como enviado especial en Irán, Irak, Israel, Bosnia, Egipto, Turquía, Argelia, Senegal, Sudáfrica, Cuba y China, entre otros países.
Para introducirnos en detalle, hablemos de la Guerra de Bosnia. Tres años y medio de combates, 200.000 muertos, 25.000 desaparecidos, 2.300.000 desplazados y refugiados, 20.000 mujeres violadas, todos estos datos recogidos según la comisión de investigación de la Unión Europea y de la Comisión de Expertos de Naciones Unidas. Un sinfín de daños físicos, psicológicos y materiales sucedieron en la guerra de Bosnia, guerra que creen poder haber evitado. La implicación de los corresponsales en aquellos lugares puede ser primordial en las futuras soluciones del conflicto bélico, donde el periodista es la viva voz de las víctimas.
Javier Valenzuela nos transmite durante una entrevista en ETB en 1996 la importancia de la actuación rápida y contundente de los periodistas en transmitir a la opinión publica internacional el drama de las guerras, y que existen fuerzas políticas que contraatacan sobre la transmisión de los mensajes de los periodistas: https://www.youtube.com/watch? v=ZNONNSDlM0Y&list=UUz7WcqVHD8j_SIZ5sRFjwDg&index=68
Javier Valenzuela nos facilitó su última publicación sobre el tema al que nos ceñimos, titulado: La guerra en español. La tribu de periodistas paga un alto precio en muertos y secuestros por contar el horror de los conflictos de Siria y otras zonas sangrientas del mundo.
En el artículo encontramos numerosos nombres de periodistas que han sido corresponsales en las guerras, españoles como Alfonso Rojo, Maruja Torres, Julio Fuentes, Pepe Colchero, Tomás Alcoverro, Javier Espinosa, Julio Alonso, Miguel Gil Moreno, Alfonso Armada, Gervasio Sánchez y Ramón Lobo entre otros.
Javier nos acerca de primera mano a esta dura profesión en la que destaca unas características vitales que debe tener un periodista a la hora de irse a una guerra a transmitir historias llenas de sufrimiento, dolor y sangre, mucha sangre. “Como mínimo, hay que tener muy desarrolladas algunas características vitales del oficio de periodista: espíritu de aventurero, curiosidad insaciable, resistencia física y psicológica, asco por los verdugos, empatía por las víctimas, vocación de narrador de historias y, sí, también un cierto ego, un gusto por la adrenalínica subida de autoestima que da el estar allí donde ocurren cosas tremebundas.”
En el artículo, Javier determina a los corresponsales de guerra como “tipos raros” haciendo alusión a lo escrito por Arturo Pérez Reverte en Territorio comanche, que las guerras están llenas de tipos raros.
Haciendo alusión a aquellas cualidades a las que hace referencia podemos pensar que no todos los periodistas las comparten, por ejemplo, la resistencia física y psicológica. No es lo mismo escribir en una redacción en la que estás “cómodo” en ciertos aspectos, en la que tienes un sitio para escribir, desarrollar las ideas, buscar información, etc., que estar en un edificio por poner un ejemplo, en el que escuchas gritos, bombardeos, sientes miedo, angustia.... No es lo mismo buscar información sobre una guerra a través de fuentes, que ser tú la fuente, ver y sentir la guerra en tus carnes.
Seguimos leyendo el artículo y nos impacta la claridad de lo escrito, palabras claras y transparentes sobre “equidistancia” del periodista sobre el hecho informativo.
“Lo llaman neutralidad cuando tan solo es pereza y servilismo. El periodista de verdad, el que va al lugar de los hechos y habla con sus protagonistas, no puede tratar por igual, con “equidistancia”, al violador y a la violada, al SS y al judío del Holocausto, al agresor y al agredido, al poderoso y al indefenso, al que tienen muchos altavoces para hacerse oír y al que sobrevive amordazado. No lo pudo decir más claramente Herbert
Sowthworth, historiador estadounidense de la Guerra Civil española: Alguien tiene que decir quiénes son los hijos de puta y quiénes son buena gente”. ¿Raro? Pues sí, de eso se trata, para eso sirve la “tribu”.
Nosotras también queremos intentar transmitir con total claridad lo escrito en nuestro blog, por lo tanto hemos buscado unos vídeos que nos ayudan a entender lo dicho por Javier Valenzuela. Un vídeo en el que un reportero de la cadena Al Jazeera, se derrumba en pleno directo narrando su reportaje sobre Gaza y finalmente acaba escondiéndose de la cámara sin poder finalizar su exposición de los hechos. Link: https://www.youtube.com/watch?v=KrfX5uMyoNY
Encontramos otro vídeo en el que que un presentador de informativos se derrumba entre lagrimas al escuchar al corresponsal de guerra llorando mientras narra la muerte de más de 15 niños kurdos por hambre y deshidratación. Link: https://www.youtube.com/watch?v=9LZtmsIW010
Ahora nos hacemos la pregunta: ¿Qué sería del mundo sin “tipos raros” que nos ofrecieran la verdad de primera mano? ¿Podríamos ser consciente de lo crueles que pueden llegar a ser los seres humanos? Seres humanos que son capaces de no cesar ataques contra mujeres, niños y hombres indefensos. Seres humanos que comparten un mismo corazón como nosotros, que vemos desde nuestras casas la televisión, leemos los periódicos, o escuchamos la radio, y que seríamos incapaces de realizar aquellos actos. Os dejamos el link del artículo de Javier Valenzuela al completo: http:// www.javiervalenzuela.es/newmedia/media/files/m3839_GuerraEnEspanol.pdf